Tratar con antirretrovirales durante 1 año a un niño,
cuesta sólo 100€
La inversión en programas de prevención de la transmisión del VIH de madres a hijos es imprescindible y debe ser una prioridad en la lucha contra la sida. Primero, porque permite detectar y tratar a las mujeres embarazadas seropositivas y segundo, para evitar que nazcan más niños con el virus.
El sida infantil es una de las pruebas más duras de la desigualdad entre los países desarrollados y los países con recursos limitados. En Occidente prácticamente no nacen niños con VIH porque controlando a la madre durante el embarazo, el parto y la lactancia, la probabilidad de transmisión puede reducirse a menos del 1%. Por lo contrario, en África subsahariana la mayoría de madres seropositivas ni siquiera saben que lo son, ni tienen la oportunidad de recibir tratamiento. Hoy en día, en países en desarrollo solo el 18% de las mujeres embarazadas son testadas para VIH y solamente un 34% de las VIH-positivas reciben algún tipo de medicamento para evitar la transmisión del VIH Towards Universal access Scaling up priority HIV/AIDS interventions in the health sector. World Health Organization. UNAIDS 2008. UNICEF.
Sin ningún tipo de intervención, alrededor del 40% de los hijos de madres seropositivas nacerá con el VIH. Trabajar para reducir este porcentaje, para que no nazcan más niños con VIH, es vital. Sobre todo, porque el 50% de los niños que nacen infectados mueren antes de los dos años si no reciben tratamiento.
En los países desarrollados la transmisión de madre a hijo prácticamente no existe porque se siguen una serie de medidas que permiten evitar el contagio: las madres seropositivas reciben tratamiento antirretroviral, los partos son en hospitales y hay alternativas para que la madre no dé el pecho al recién nacido. En los países en vías de desarrollo, sin embargo, los retos siguen siendo enormes. En primer lugar, por la falta de acceso a los servicios sanitarios; muchas mujeres no van a las consultas prenatales o lo hacen cuando el embarazo está muy avanzado, y la mayoría de los partos suelen tener lugar en casa. En segundo lugar, muchas veces sólo es posible dar al bebé leche materna. Además, las madres tienen que hacer frente al estigma y los programas de prevención son largos, desde el embarazo hasta el destete del bebé, y muchas mujeres no completan todas las fases programa.
En Zimbabue, uno de los países con índices de prevalencia de VIH/SIDA más elevados del mundo, Médicos Sin Fronteras (MSF) trabaja en colaboración con el Ministerio de Salud en la ciudad de Bulawayo y en el distrito de Thsolotsho. En Bulawayo, MSF trata y asesora al mayor número de niños VIH-positivos de todos los proyectos de la organización en el mundo, con más de 3.100 niños registrados y casi 2.000 de ellos en tratamiento ARV. Además, la organización trabaja en varias maternidades de la ciudad, apoyando el programa de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo.
El sida está causado por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). El virus va debilitando, con los años, el sistema inmunológico de la persona infectada hasta que deja al cuerpo indefenso ante ataques de infecciones "oportunistas". Estas infecciones son las que en realidad causan la muerte de las personas afectadas (tuberculosis, neumonías, meningitis,...).
La gran mayoría de niños viviendo con VIH lo adquieren a través de transmisión materna, que ocurre en el embarazo, parto o durante la lactancia a través de la leche de madres VIH positivas.
Con intervenciones exitosas, el riego de transmisión madre-hijo puede ser reducido al 2%, siendo por lo tanto uno de los pilares en la lucha contra el sida pediátrico.
Por otro lado, otro desafío urgente en la lucha contra el sida es el diagnóstico y tratamiento precoz de los niños. En los países desarrollados, las infecciones de VIH en niños casi se han eliminado, gracias al éxito en la prevención de la transmisión del virus de madre a hijo. Por ello, el sida pediátrico es casi exclusivamente un problema de los países sin recursos (se estima que la cifra de menores de 15 años infectados es de 2,5 millones), y las compañías ven pocos incentivos económicos en el desarrollo de pruebas más sencillas y nuevos fármacos para niños con esta enfermedad.
Actualmente, el diagnóstico del VIH en los niños más pequeños necesita un complicado test basado en el ADN que requiere transportar las muestras de sangre a laboratorios de referencia, lo cual se traduce en que la inmensa mayoría de los niños seropositivos en los países pobres no tiene acceso al diagnóstico. Esta situación es especialmente preocupante en niños que han nacido con el virus, ya que la mitad de ellos morirá antes de cumplir los dos años si no recibe tratamiento.
Además, esta circunstancia hace aumentar el riesgo de contagio.
Y en este ámbito, las dificultades se repiten: apenas 200.000 niños reciben antirretrovirales (ARV) en la actualidad, un 10% de los que los necesitan con urgencia.
Madre e hijo saben que tendrán que tomar tratamiento de por vida. MSF se lo da gratis. Esto es posible porque la entrada en el mercado de medicamentos genéricos hizo que los precios de todos los antirretrovirales bajaran. Pero, poco a poco, Luek y Sam generarán resistencias y necesitarán fármacos de segunda línea que ahora son más caros. (4.000 dólares por paciente y año, frente a los 130 dólares de la primera línea).
El futuro de estos enfermos no puede depender de un modelo que pone los medicamentos fuera de su alcance.
Ha sido un largo camino desde que sólo había jarabes o medicamentos para adultos partidos en mil trozos. La aparición de versiones pediátricas de las dosis fijas combinadas –que simplifican notablemente el tratamiento, al unir todos los fármacos en una sola tableta-- supone un avance positivo pero que debe ser impulsado con más voluntad política y más respaldo financiero. Aún hay países sin posibilidades de implementar estos tratamientos.
Mientras que en los países desarrollados existe un tratamiento eficaz contra el virus, los ARV todavía no son asequibles para los habitantes de los países en vías de desarrollo. Sólo 400.000 personas de los seis millones que necesitan ARV, tienen acceso.
Médicos Sin Fronteras proporciona tratamiento con antirretrovirales a más de 140.000 personas en todo el mundo, 10.000 de ellas niños.
El primer proyecto de MSF de tratamiento con ARV se inició en 2000 en Tailandia y Sudáfrica.
MSF quiere subrayar el hecho de que el tratamiento no sólo es un derecho, sino que es posible, si se toman las medidas adecuadas a los entornos de pobres recursos: simplificación del tratamiento, simplificación del seguimiento biológico, descentralización de la atención médica, utilización de genéricos baratos de calidad.
Gracias a esas medidas, MSF pudo incrementar rápidamente sus programas de tratamiento de sida, de 1.500 pacientes en 10 países en el 2002 a más de 13.000 pacientes en un total de 56 proyectos en 25 países.
Hacer llegar las pruebas diagnósticas y medicamentos existentes a los niños que los necesitan, mientras se desarrollan herramientas más adecuadas para su uso pediátrico. Fortalecer las cadenas de aprovisionamiento y financiación para evitar la interrupción de los tratamientos. Reducir el coste de los tratamientos de primera y segunda línea mejorados. Simplificar el tratamiento de la coinfección de VIH y tuberculosis.
"Hoy podemos tratar a los niños, pero necesitamos más medicamentos y pruebas diagnósticas pediátricas. La mayoría sólo existen en versiones para adultos. Esto tiene que cambiar. Las compañías farmacéuticas deben comprometerse a crear y probar versiones pediátricas de sus formulaciones para adultos, o de lo contrario los Gobiernos tendrán que presionarles para que lo hagan".
Dr. Tido von Schoen-Angerer, director de la Campaña para el Acceso a Medicamentos Esenciales (CAME) de MSF.
COMENTARIOS (total 67)
Anabel | 12 de mayo de 2010
Hermoso
melinda | 12 de mayo de 2010
a mi también... qué bueno.
Oriol | 12 de mayo de 2010
Qué buena inicativa!
Miguel Ángel | 12 de mayo de 2010
Me ha encantado el vídeo del Making off
Mari Carmen | 09 de mayo de 2010
Es envidiable saber de gente como vosotros,que dedicais vuestra vida a salvar a toda esa gente que realmente lo necesita.Soy socia de médicos sin frontera dede hace apenas unos meses,mi colaboración no es que sea mucha,pero mi donativo que doy,lo hago con todo mi cariño,poder saber,que colaboro de alguna manera con vosotros a ayudar a esta pobre gente,ojalá,algún dia los gobiernos,se conciencien,que son los que verdaderamente han de hacerlo y poder ayudar a toda esas personas que por culpas de haber nacido en un lugar determinado,por cuestiones políticas,estén siendo tan castigados,y lo triste de todo,es que siempren lo pagan,quienes menos culpa tienen de todo.GOBIERNOS,concienciarios,por hacer labores humanitarias.